De dónde sale esto
Empezó en UN VESTUARIO.
Idun arrancó con una idea simple: los calcetines deportivos son aburridos y los bonitos no aguantan un partido. Víctor jugaba en Primera Catalana y veía al equipo entero comprando el mismo calcetín blanco semana tras semana. Marta, diseñadora, no entendía por qué la única parte del kit que tocaba la piel era también la única sin diseño.
Probaron prototipos durante un año largo. Tejido a hilo, no estampado. Grip de silicona donde toca. Refuerzo en talón y puntera. Y una paleta que se sostiene a 30 metros, no solo a 30 centímetros. Idun — la diosa nórdica que guarda las manzanas de la juventud para los dioses — fue el nombre que cuajó.
"Si no aguanta un partido, no sale del taller. Si aguanta y nos aburre, tampoco."
— Víctor & Marta, fundadores